Selección de ERP
Elegir un ERP no es firmar un contrato, es comprometer entre diez y quince años de operación. Por eso llevamos un proceso independiente y metodológico: levantamos los requerimientos de las diferentes áreas funcionales de la empresa para establecer el ajuste técnico de las soluciones consideradas, definimos el Costo Total de Propiedad y evaluamos las credenciales de fabricantes e integradores para confirmar que cumplen con lo que necesita nuestro cliente. Sobre esa base convocamos a los proveedores finalistas a un proceso estructurado de demostración de sus soluciones, del cual surge, tras un análisis final meticuloso, el proveedor seleccionado.
Solo si ese proveedor supera con éxito nuestro proceso de negociación se convierte en el elegido. Con él procedemos a negociar y elaborar los contratos, como parte natural de la metodología y no como un servicio aparte. Representamos al cliente de principio a fin, y eso cambia todo lo que sigue.